La Lidom apela a blindaje ante crisis en redes sociales

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Apenas transcurrieron 14 horas entre el final del Águilas-Licey del domingo y el envío de un comunicado de prensa urgente de la Lidom informando de la citación a dos jugadores y el manejador de las redes sociales del equipo. Al clásico Águilas-Licey suele sobrarle épica, pero al más reciente además de este relato tuvo el ingrediente de llamadas arbitrales que pudieron incidir en el resultado.

Los refuerzos cubanos Yunesky Maya y Rangel Ravelo y el vegano Jonathan Villar (que no ha jugado en la campaña) se desahogaron con alto volumen en Instagram por las decisiones de los árbitros Félix Tejeda (home), Ramón Ferrer (1B) y el centro de revisiones, tras el revés 6-5.

Arturo Bisonó, médico del equipo, fue más desafiante, acusó a Ferrer (único árbitro dominicano con experiencia en Grandes Ligas) de ser un “charlatán”. En su cuenta en la red social Twitter escribió: “Ojalá y me multen, los del centro de revisión son unos charlatanes!!! Y Ramón Ferrer también!!!”.

 

De acuerdo a los reglamentos del torneo, en su artículo 54, concerniente al uso y manejo de redes sociales, el acápite G, la Lidom prohíbe “formular o difundir comentarios injuriosos, difamatorios o que de algún modo dañen la moral y la reputación de funcionarios de la Liga o de sus asociados, directivos, personal técnico, dependientes o relacionados”.

La violación de esta norma deberá ser castigada por la Comisión de Ética y Disciplina con multa de RD$10,000. En caso de reincidir subirá a RD$30,000 y suspensión de un partido en caso de que se trate de jugadores o personal de terreno.

Es el mismo artículo que se aplicó a Juan Carlos Pérez al final de la serie regular del pasado campeonato, una suspensión de 10 juegos y RD$30,000 por proferir palabras obscenas en las redes contra directivos. La misma vara que se utiliza para amonestar a comentaristas y narradores de los clubes.

La Lidom cita a los implicados para escucharlos el próximo jueves a las 11:00 am en la sede de la entidad, en el parque Quisqueya Juan Marichal. Sin embargo, la ambigüedad con la que se ha manejado el tema de las redes sociales y la Comisión de Ética genera controversia.

Precedentes

Junior Lake protagonizó un bochornoso incidente el 15 de octubre cuando persiguió tras el partido y trató de pelear con los árbitros. Dos días después, la Lidom suspendió al jardinero de las Estrellas por 10 partidos y lo multó con RD$50,000. El jugador apeló y siguió en acción puesto que la Comisión no había tenido tiempo de reunirse, el 4 de noviembre la penalidad fue bajada a cinco encuentros y el toletero se ausentó entre ese día y el 12.

El pasado 16 de diciembre, el presidente de las Águilas, Adriano Valdez Russo, subió por unas horas a su cuenta en Instagram un vídeo donde se burlaba de las Estrellas Orientales, lo que provocó una respuesta “diplomática” del vicepresidente verde, Pável Aguiló. El caso pasó sin mayores consecuencias.

Maya, un lanzador emotivo que suele integrarse a los equipos con el romanticismo que hacía en Cuba, acompañó su comentario de emoticones de dudas y molestias con oraciones como “ya está bueno de abuso”, “de tratar de desafiarnos”, “son 4 umpires y un equipo en contra”.

Ravelo consideró que la liga debería invertir dinero en los árbitros porque “no están al nivel” y mandó a los encargados de revisión a ir al “oculista” y “estos árbitros grandeliguitas que no sirven”.

Ferrer ha trabajado en 89 partidos de Grandes Ligas desde que hizo su debut en 2016, 28 de ellos en la 2019, de acuerdo al sitio Swish Analytics. La liga juega este torneo con todos los árbitros nativos.

 

“Lidom debe tomar carta en el asunto. Está bueno ya de abuso, de hacer las cosas a la cara, de tratar de desafiarnos”

          Yunesky Maya

             

            “A esos árbitros grandeliguitas que no sirven para nada. Los peloteros somos nosotros, la gente viene a vernos a nosotros”

                    Rangel Ravelo


                    Fuente: Diario Libre

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