El disgusto de Valentino Rossi, su rencor a Marc Márquez y los tres mundiales que tiró

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"Lo que me disgusta es que yo tirara dos títulos y otro me lo hicieran perder. Con estos tres títulos más en mi palmarés le sería más difícil alcanzarme". Fueron las desafortunadas palabras de Valentino Rossi tras el GP de Tailandia que coronó a Márquez con su octavo Mundial de motociclismo, el sexto en la máxima categoría. El italiano acumula nueve cetros y claro, la directa iba dirigida al español, que amenaza con igualarle la temporada que viene.

Para Rossi, Marc es el enémigo público número uno. Antaño la relación entre ambos era de admiración mutua, muy fluida, pero desde que el '93' irrumpiera en MotoGP los roces y las tensiones entre ellos los alejó definitivamente. Ya no hay rastro de aquel 'feeling' inicial. Valentino rompió cualquier lazó de unión con Marc y, pese a algún amago de reconciliación (se dieron la mano en Termas de Río Hondo), no quiere saber nada de él más allá de las pistas.

La cosa no es nueva, a lo largo de su carrera deportiva Rossi siempre se ha encargado de buscar hostilidades hasta debajo de las piedras: primero fue Biaggi, luego Gibernau, llegó Stoner (que acabó harto) y, ahora, Márquez. Con Lorenzo tampoco tuvo buena amistad, pero nada en comparación. Las palabras del transalpino tras el nuevo título de Marc no son acordes a su categoría como piloto, que está fuera de toda duda. Le sigue guardando rencor y está lejos de olvidar enfrentamientos pasados. Rossi se siente más cómodo con el retrovisor puesto que mirando al futuro. Marc le ha eclipsado, pero como al resto, no es el único. Desgraciadamente, Valentino siente que la leyenda que está forjando Marc en el motor ha dinamitado la suya y por eso carga contra él e intenta infravalorar sus gestas a la mínima ocasión.

 

Rossi saluda a sus fans tras el GP de San Marino. (EFE)

 

En su papel de víctima, Rossi asegura haber dejado escapar, por unas cosas o por otras, hasta tres mundiales. Claro que parece olvidarse que las desgracias en la lucha por el galardón no solo le afectan a él, le ha sucedido a otros muchos pilotos en la historia antes o después (Mamola, Doohan o Pedrosa, por ejemplo). Así es esto del motociclismo, nadie es intocable y la suerte, caprichosa. Pero, ¿a qué mundiales se refiere 'Il Dottore'? Parece claro: 2006, 2015 y 2016 son sus espinas personales. Las repasamos:

2006: Caída y fin a un lustro

Por primera vez en cinco años Valentino hincó la rodilla en el campeonato. En 2004, y en su intención de conquistar el Mundial con dos marcas distintas, Rossi decidió poner fin a su ciclo en Honda para subirse a lomos de la Yamaha M1. La jugada era arriesgada, pero le salió bien los dos primeros cursos. En cambio, en 2006 el italiano fue derrocado y, tras esto, le costó dos años volver a coronarse rey de la la máxima categoría.

En esta tercera experiencia lejos de la fábrica del ala dorada su verdugo fue el malogrado Nicky Hayden, que tiró de un primer tramo de curso muy completo para, al final, llevarse el premio a casa. El americano fue líder durante todo el campeonato, pero un bajón en las últimas carreras y una caída en Estoril (Portugal) le pudieron costar carísimo. Dani Pedrosa, que debutaba en MotoGP y era su compañero en el Repsol-Honda, se lo llevó por delante en el trazado luso. Aquella circunstancia la supo aprovechar Rossi, que cruzó la meta segundo por detrás de Toni Elías (¡qué carrerón el de aquel día!) y se puso líder del Mundial a falta de la visita a Cheste (Valencia).


Fuente: elconfidencial.com

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