Angel Delgado: Vengo de muy abajo, de donde tú no te imaginas

Por: David Sardinero/ Gigantes

LIGA ENDESA

Bajos de Haina no parece un lugar sencillo para nacer. El hogar de Ángel Delgado. Una ciudad humilde de la República Dominicana, con 150.000 habitantes, cerca de Santo Domingo. Hasta 2010 aparecía en una de esas listas en las que ninguna localidad quiere verse, entre las 10 más contaminadas del planeta, por culpa de una desmesurada y abusiva ley de promoción industrial. El Chernobyl de la República Dominicana le decían, despectivamente. Los altos niveles de concentración de plomo hicieron que médicos estadounidenses y dominicanas hicieran estudios y pruebas sobre la población infantil en esos años. Por suerte, la situación ha ido mejorando poco a poco, y ahora su nombre empieza a alejarse de esas imágenes de humo y polución y ha desaparecido de esos rankings.

Allí, en Bajos de Haina, en el Hospital Robert Reíd Cabral -o La Carmelita, como le conocen allí-, nació en 1994 el pívot del Surne Bilbao Basket, Ángel Delgado. El menor de tres hermanos. Un tipo de 2.08 que el año pasado se estrenó en la Liga Endesa con el Movistar Estudiantes. Dejó grandes sensaciones: 8.5 puntos, 7.9 rebotes y 13 de valoración que subieron hasta los 15.9 puntos, 12.9 rebotes y 24.5 de valoración en sus últimos diez partidos con la camiseta del conjunto madrileño, pero quedó la espina del descenso. Era su segunda experiencia en Europa tras sus cuatro años en Seton Hall, 9 partidos en el Hapoel Holon, 1 partido en China y dos temporadas en la G-League, con 15 minutos de acción NBA con la camiseta de los Clippers. El mejor pívot universitario de Estados Unidos en 2018 ha tenido que trabajar duro para llegar a la élite.

Porque lo suyo es el rebote. Una acción que mezcla fuerza, inteligencia, colocación… pero sobre todo, ganas. Deseo de capturar un balón rebotado. Y seguramente, para entender por qué Delgado es bueno ahí, hay que entender de dónde viene. Desde un viaje en autobús para hacer unas pruebas y poder jugar en el que un amigo de su madre le prestó el dinero hasta las ganas de volver a su país cuando lo pasaba mal en Estados Unidos, lejos de su familia, en una dura academia militar. Ahora, antes del arranque de temporada, su segunda en nuestro país, habla en Gigantes con su habitual sonrisa. Una historia de trabajo y superar obstáculos.

Foto: Aitor Arrizabalaga/Bilbao Basket

Gigantes: ¿Por qué Bilbao ahora?

Ángel Delgado: Para mí ha sido un verano bueno. He trabajado mucho para llegar a tope. Y creo que venir a Bilbao es una gran oportunidad. Tenemos un excelente coach que cada día me enseña cosas que me hacen ser mejor jugador. Surgió y acepté. El equipo tiene buenos jugadores. Ahora tenemos que jugar en equipo para llegar lo más lejos posible.

Gigantes: ¿Te dolió mucho el descenso del Estu?

Ángel Delgado: Claro, claro. Me dolió mucho. Ser parte de un equipo que baja de categoría es muy duro. Fueron meses muy complicados. Están haciendo un buen trabajo y les deseo la mejor de las suertes y que regresen pronto a la Liga Endesa.

Gigantes: Tu historia personal es interesante. ¿Cómo fueron tus inicios?

Empecé en Dominicana, muy pequeño. Y más tarde me dieron una beca para poder estudiar en Estados Unidos. Cuando llegué fui a una escuela militar. Teníamos que vender bizcochos para poder llegar a pagar la estancia y las tasas. Para poder completar todo eso. Allí lo hice bien y comenzaron a llegar las propuestas de las universidades.

Gigantes: Y desde ahí, poco a poco, buscando un hueco en el baloncesto profesional

Ángel Delgado: Vengo de muy abajo, de un sitio que tú no te puedes ni imaginar. Muy, muy abajo. Y le doy las gracias a Dios porque si no viniera de tan abajo, de allí en Dominicana, sé que no estaría donde estoy ahora. El esfuerzo que he hecho yo, que ha hecho mi familia, es muy grande. No era una zona buena. Era una zona muy humilde. Y por eso soy como soy.

¿Y Bajos de Haina, esa zona de donde vienes, cómo era?

Ángel Delgado: Era muy, muy diferente. No teníamos casi de nada. No teníamos facilidades ni comodidades. Salir de ahí era algo bien difícil.

G: Esas raíces, esa historia tuya, ¿cómo de importante son para ti ahora?

Ángel Delgado: Me gusta contarlo y creo que es bueno. Es lo que me da fuerza cada día. Cada vez que levanto un pie del suelo, pienso de dónde vengo. Y eso te ayuda muchísimo. Te ayuda a no cometer errores en la vida. Le doy las gracias a Dios por venir de donde vengo. Todo eso me ha ayudado mucho no solo en el baloncesto, sino en lo personal. Intentando ser más grande, mejor persona cada día. Creo que eso es lo mejor que me ha pasado.

Gigantes: Tengo entendio que de joven eras exterior, no te gustaba chocar… ¿cómo es eso posible viéndote jugar ahora?

Ángel Delgado: Es verdad. No me gustaba para nada, para nada, el choque, jugar físico. Era muy flaco y era más exterior, más tirador que otra cosa. Hubo un verano que promedié 18 rebotes por partido en la High School y ahí cambió todo. Subí peso, empecé a disfrutar del contacto. Me olvidé de lo exterior completamente.

En la rotación del Surne Bilbao Basket se espera que Ángel Delgado tenga un papel importante. Tras la salida de Balvin, el equipo bizkaino apostó por él y por Whitey como referencias interiores. Así explicaba Rafa Pueyo, director deportivo del conjunto vasco, su fichaje: “Ángel Delgado nos va a aportar su instinto reboteador en ambos aros. En ese aspecto, el del rebote, es un jugador de primer nivel como ya demostró la temporada pasada en la Liga Endesa. Además es un jugador muy efectivo cerca del aro, donde utiliza muy bien su cuerpo y las fintas de tiro. Defensivamente, juega duro y es bueno en las situaciones de pick & roll. Esperamos que en su segunda temporada en nuestra liga nos aporte solidez y seguridad en nuestra zona.

Antes de dar el salto a Europa, Delgado vivió la experiencia NCAA en la Universidad de Seton Hall. El dominicano fue elegido Rookie del año de la Big East Conference en la temporada 14/15. Su mejor curso estadístico con los Pirates fue el de la temporada 16/17, en los que promedió 15.2 puntos y 13.1 rebotes por encuentro, siendo mejor reboteador de la NCAA ese año.

El jugador dio al salto al profesionalismo en la G League con la camiseta de Agua Caliente Clippers, el conjunto vinculado a la franquicia angelina. Delgado sigue siendo a día de hoy el recordman histórico de rebotes (31) y rebotes defensivos (23) en un partido de la historia de la competición. Su buena trayectoria en la segunda competición estadounidense, le valió para debutar en la NBA con la camiseta de Los Angeles Clippers en la temporada 18/19. Tras su experiencia USA, el jugador probó en la Liga israelí en la 19/20, promediando 8.5 puntos, 5.7 rebotes y 9.2 de valoración en las filas de Hapoel Holon.